Justo Vino
Sobre el cliente:
Una marca de vinos que rompe con lo tradicional: vino accesible, para todos los días, que le da visibilidad a las bodegas chicas.
El desafío:
La marca no tenía identidad propia: sin paleta, sin tipografía, y con un isologo complejo y tradicionalista que no reflejaba sus valores.
La solución de marca:
Definimos una personalidad de marca juvenil, moderna y deliberadamente "políticamente incorrecta", que corre al vino del lugar solemne en el que suele estar.
El naming y el tono de comunicación acompañan esa idea: vino accesible, para todos los días, y lugar para las bodegas chicas.
El logo y el sistema tipográfico — Sigmar One para los títulos, Montserrat para el resto — buscan impacto y lectura rápida en góndola.
La paleta de vino, bordó, rojo, naranja y amarillo le da la vibración que la marca no tenía, y bajó al packaging y a una sesión fotográfica de producto con elementos intervenidos.
